domingo, 18 de junio de 2017

Feliz Día del Padre

Colombia es un país donde las madres cabeza de familia son una porción importante del tejido social. A menudo en los juzgados se decía que la madre tenía la prioridad al asignar la custodia de un niño. A tal punto que una de las obras insignes del teatro colombiano de los años noventa, indica en las primeras páginas que madre sólo hay una y padre puede ser cualquier hijueputa.

En contraparte, mi padre nunca ha huido. Ni el suyo lo hizo. Por citar a un autor que defiende ese rol debilitado, Faciolince afirma que cuando lo pusieron a elegir entre Dios o su papá, eligió al segundo, aunque eso significara irse al infierno.

Más allá de las relaciones idílicas, el amor se alimenta de la realidad hostil y profunda. Ayer me sentí especialmente conmovido con algunas de las escenas de Fallen Angels: un jovencito birracial, mudo a causa de haber comido una lata vencida de piña, vive con su padre y comienza a grabarlo. Lo sigue al baño, lo captura cuando cocina y deja la cámara encendida mientras los dos duermen con sus cabezas juntas. Por alguna razón, el papá ve a escondidas el video y no puede parar de divertirse. Cumple sesenta años y fallece. Entonces el chico que se ha dedicado a vivir sin rumbo, recoge su ropa, en silencio absoluto y comprende, que se ha comenzado a volver un adulto. Me fue inevitable contener las lágrimas. Feliz día, a todos los que no huyeron.